Por fin se estaba cumpliendo mi fantasía. Mi pareja estaba comiéndome la punta de la polla. Sus labios succionando mi glande. Rocío estaba más parada, solo miraba hasta que mi chica le dijo que se metiera en la acción. Se quitó el sujetador dejando sus tetillas al aire. Una lástima que no hubiera más luz para poder verlas bien. En ese momento, pensé que me las daría a comer, pero no. Me agarró los huevos y me los estuvo masajeando mientras mientras mi chica seguía con mi polla dentro de su boca. Sentía muchísimo placer, notaba como la polla me iba a explotar de lo dura que estaba. Pero nada comparable a lo que vino después, las dos chupándome a la vez. Sentir la humedad de dos lenguas recorrer mi polla a la vez. Y luego se intercambiaban a comerla. Rocío es cierto que era más tímida, pero también más guarrilla, o al menos más habilidosa con su lengua. Una me daba lametones en todo lo largo de mi polla y la otra jugaba con mi punta, luego una comida de huevos de mi chica y un intento de garganta profunda de Rocío. No se puede disfrutar más. No se en que momento, pasaron de mi polla a comerse entre ellas. Rocío se quitó la braguita y se quedaron las dos completamente desnudas haciendo un excitante encuentro lésbico a escasos centímetros de mi. Se besaban entre ellas apasionadas. Sus manos no dejaban de recorrerse los cuerpos. Rocío sobaba menos a mi pareja, pero ella no dejó nada de la anatomía de Rocío sin tocar. Hasta entre las nalgas le metió la mano y le separó los cachetes para mi. Yo no pude evitar el masturbarme con tan morbosa imagen.
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