En plena acción Manuel ya no aguanta más y dice de hacer un trenecito. A mi no me hace gracia, y la única opción que valoro es follarle el culo a Manuel, pero uhff, es un culo de tio. Eso no me pone nada. Manuel dice que es un agujero, que no le dé más vueltas. Además que él se cuida mucho y es muy limpio. Que el suyo parece de tía, todo depilado y suave gracias a todas las cremas que se echa. Sopeso un poco las opciones y me quedo con que al final es un culo, y pocas cosas se disfrutan más de follar un buen culo estrecho y apretado. Mientras yo me lo pensaba Manuel y mi pareja ya se han puesto al tema.
Cojo el
lubricante que lo han dejado por ahí y me lubrico bien la polla. Me
pongo detrás de Manuel, acerco mi polla a su culo, él se abre los
cachetes con sus manos y saca el culo para ponerlo más en pompa. Así
le meto mi polla en su culo. Es una sensación rara, aunque se siente
igual que cualquier otro culo, no dejo de pensar que es de otro tío.
Por otra parte es cierto que tiene un buen culo, estrecho y que
aprieta bastante. Le doy varias embestidas, que como efecto en
cadena, termina en un gemido de mi pareja. Con la presión sobre mi
polla es difícil resistir, y si le sumas los gemidos de ellos dos
aún más complicado. Por desgracia no tardo mucho en lefarle el
culo. Y así termina mi experiencia gay.
